La importancia de la hidratación

El agua es el nutriente esencial que necesitamos para vivir, ya que es el principal constituyente de nuestro organismo.

Debemos tomar más o menos en función de las condiciones climáticas, del ejercicio físico, de nuestra edad…

Y es ahí donde tenemos que prestar especial atención, ya que las necesidades de nuestros hijos no son las mismas que las nuestras. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que ellos son más activos que nosotros, se pasan el día jugando y eso hace que pierdan una gran cantidad de líquidos que tienen que recuperar.

Tienen que tomar seis o siete vasos diarios, y a veces es difícil de conseguir.

Empezar por la mañana temprano, antes o después de un zumo de frutas es lo ideal. A la hora de la comida controla que sean dos vasos, que, junto con los de la merienda y la cena, harán que alcance el número ideal.

Tienes que tener n cuenta que la mayoría de los alimentos aportan agua, pero no la suficiente para llegar a los requerimientos diarios, por ello hay que hidratarse con bebidas como el agua, la leche, zumos de frutas, etc.

A continuación te enseñamos algunos trucos para que sea más fácil conseguirlo.

La sed, síntoma de la falta de agua

Que tengan sed significa que tienen que beber agua, pero algunas veces actúa como alarma cuando ya se han producido pérdidas de agua en el organismo. Por eso hay que estar más pendientes, y enseñarles a beber a lo largo de todo el día y no sólo durante las comidas.

Niños deportistas, ¿beben todo lo que necesitan?

Cada vez que hacen ejercicio, pierden agua por el sudor. Recuerda que tienen que beber antes, durante y después. Una cantimplora divertida con sus personajes favoritos llena de agua será el reclamo perfecto para que les apetezca beber.

Hidratación en el cole

Aunque para nosotras es algo normal, ir al baño a beber agua les puede dar vergüenza, y coger una jarra de agua en el comedor a veces puede pesar mucho para ellos. ¡La solución es muy sencilla! En su mochila, no sólo caben libros y cuadernos, métele también una botellita de agua, y el problema estará solucionado.

¿Ya está acostumbrado a comer con refescos?

Es lo que hay que evitar. Les gustan porque son muy dulces, pero por eso contribuyen al sobrepeso. Necesitas trucos para que comer con agua les encante.

El primer paso, es pasar a la versión Light, así dejarán de tener tanta dependencia por el azúcar. Puedes acompañar sus comidas favoritas con agua al principio, de modo que lo acaben percibiendo como una recompensa, para ellos es divertido y para ti más fácil cuidarle. Y en las meriendas pueden seguir tomando zumo, yogur líquido o incluso un refresco, porque es difícil que puedan cambiar sus hábitos tan pronto.